El IDEAM y la NOAA proyectan un fenómeno de El Niño fuerte entre 2026 y 2027, posiblemente uno de los más intensos desde 1950. Como el 66 % de la energía del país depende de las hidroeléctricas, cada kilovatio hora que ahorras ayuda a cuidar los embalses, y tu bolsillo.
Esta vez, además, hay una regla nueva. Desde el 1 de septiembre de 2026 la CREG activó un mecanismo que premia o recarga tu factura según tu propio histórico de consumo.
Así funciona tu meta de ahorro
La meta no la fija nadie desde afuera: es tu propio promedio de consumo de los últimos 12 meses. Lo que pasa en la factura depende de qué tan lejos quedes de ese promedio.
| Frente a tu promedio | Qué pasa en la factura |
|---|---|
| Ahorras más del 10 % | Recibes un saldo a favor, distribuido cada 6 meses. |
| Entre -10 % y +10 % | Sin cambios. |
| Más del 10 % de exceso | Recargo del 30 % en estratos 1 a 3, o del 50 % en estratos 4 a 6, solo sobre el excedente. |
Dos detalles que conviene tener claros desde ya:
- Septiembre de 2026 es un mes pedagógico. No hay cobros por exceso, pero el ahorro ya se contabiliza.
- Quedan exentos los hogares con medidor prepago, los que dependen de equipos médicos y las zonas afectadas por el sismo.
La meta es tu propio promedio de los últimos 12 meses. No compites contra el vecino, sino contra tu factura anterior.
Energía: de mayor a menor impacto
Aquí está la mayor parte del consumo y, por eso, la mayor parte del ahorro. El orden importa: las primeras prácticas mueven más la factura que las últimas.
1. Aire acondicionado y ventiladores
Súbelo a 24-25 °C en vez de 18-20 °C: cada grado de menos puede subir el consumo del equipo hasta un 8 %. Limpia el filtro cada mes, porque sucio gasta hasta 15 % más, y prográmalo para que se apague mientras duermes.
2. Ducha y calentador eléctrico
Puede representar hasta el 25 % de tu factura. Instala un interruptor horario para que no quede encendido todo el día y, si tienes tanque, baja el termostato a 50 °C.
3. Nevera y congelador
Consumen las 24 horas, todos los días. Revisa el empaque de la puerta: si un billete se sale fácil al cerrarla, el sello ya no aísla. No la ubiques junto a la estufa o al sol, y no la sobrecargues.
4. Iluminación y consumo «fantasma»
Cambia los bombillos que aún no sean LED, que ahorran hasta 80 %, y desconecta cargadores, televisor y consolas en espera: ese consumo invisible puede ser el 5-10 % de tu factura.
5. Lavado y secado de ropa
El agua caliente, no el motor, es lo que más energía consume al lavar: usa agua fría y programas cortos. Seca al aire en vez de usar secadora eléctrica cuando puedas.
6. Pintura clara y techos reflectantes
Pintar fachadas y techos con colores claros o pintura reflectante puede bajar la temperatura interior entre 2 y 4 °C y reducir hasta 20 % el uso de aire acondicionado o ventiladores. Ataca la causa del consumo, no solo el síntoma.
Agua y arquitectura pasiva
El fenómeno también reduce las lluvias. Los embalses de acueducto, como el sistema Chingaza, que hoy abastece a Bogotá cerca del 50 % de su capacidad y por debajo de su curva histórica, podrían seguir bajando. No se prevé racionamiento inmediato, pero cada litro que ahorres en casa ayuda a sostener el sistema si las lluvias siguen escasas.
7. Ventilación cruzada y sombra
Abre ventanas opuestas entre las 4 y las 7 de la mañana para refrescar la casa, y ciérralas con cortinas en las horas de más sol. La sombra de una planta o un toldo sobre la pared que más sol recibe baja la temperatura interior sin gastar un kilovatio hora.
8. Aireadores de grifo
Un aireador cuesta poco y mezcla aire con el agua: reduce el caudal hasta 50 % sin que sientas menos presión. Instálalo en cocina y lavamanos. Es la mejora con el retorno más rápido de toda esta guía.
9. Inodoro de doble descarga o dispositivo ahorrador
El sanitario puede ser hasta el 30 % del consumo de agua de una casa. Si cambiarlo no es una opción ahora, coloca una botella llena de agua o arena dentro del tanque: reduce el volumen de cada vaciada sin afectar su funcionamiento.
10. Duchas de bajo flujo
Un cabezal de ducha de bajo flujo reduce hasta 40 % el agua, y la energía para calentarla, sin perder la sensación de presión. Se paga solo en pocos meses, sobre todo si tienes calentador eléctrico.
11. Fugas de agua y goteras
Una llave que gotea puede desperdiciar más de 3.000 litros al año. Revisa sanitarios y grifos, sobre todo los de agua caliente. Un truco para el sanitario: pon unas gotas de colorante en el tanque; si aparece color en la taza sin halar, hay fuga.
12. Aísla las tuberías de agua caliente
En tramos expuestos, bajo el lavaplatos o hacia la ducha, el agua se enfría en el trayecto y terminas dejando correr agua esperando que caliente. Una manga aislante de espuma, barata y fácil de instalar, evita esa pérdida doble de agua y energía.
Gas: hábitos que sí importan
El gas natural no depende tanto de las lluvias como la energía o el agua, pero sigue siendo parte de tu factura de servicios públicos. Estas son las prácticas con mayor impacto en una vivienda típica colombiana.
13. Calentador de agua a gas
Es el mayor consumidor de gas en la mayoría de los hogares que lo tienen. Reduce el tiempo de ducha, revisa que no tenga incrustaciones de sarro, que bajan su eficiencia hasta 30 %, y hazle mantenimiento una vez al año.
14. La olla correcta, y tapada
Usa una olla del tamaño de la hornilla: una más pequeña desperdicia hasta 40 % del calor alrededor. Tápala mientras cocinas, con lo que reduces el tiempo y el consumo hasta 20 %, y baja la llama en cuanto hierva.
15. Olla a presión para cocciones largas
Fríjoles, lentejas y garbanzos en olla a presión toman una fracción del tiempo: hasta 70 % menos gas que en olla convencional. Es de las mejoras con mayor impacto en cocinas colombianas.
16. Llama azul, no amarilla
Una llama amarilla o irregular quema el gas de forma ineficiente y es señal de mala combustión, y de riesgo. Si la ves así, limpia los quemadores o llama a un técnico certificado.
17. Fugas y mantenimiento
Revisa mangueras y conexiones con agua jabonosa: si aparecen burbujas, hay fuga. Cambia las mangueras vencidas, que tienen la fecha de vencimiento impresa, y ventila bien los espacios donde hay gas.
18. Aprovecha el calor residual
Apaga la hornilla unos minutos antes de terminar la cocción: el calor residual de la olla y el quemador termina el trabajo sin gastar más gas.
Por dónde empezar
Si quieres saber en qué servicio se te está yendo la plata, el diagnóstico de ahorro para tu hogar te lo dice en dos minutos: respondes unas preguntas y descubres qué tipo eres, en qué se te va el dinero y cómo dejar de pagar de más.

